Wednesday, 04 February 2009
Los agentes que pueden deteriorar la madera: Se pueden agrupar en función de su origen en agentes bióticos (vivos), por ejemplo: hongos (cromógenos, de pudrición. etc.), bacterias, insectos xilófagos, xilófagos marinos, etc.; y en agentes abióticos (no vivos), por ejemplo: radiación solar, contaminación atmosférica, agua (lluvia), humedad, temperaturas extremas, etc.
Clases de Riesgo para la madera; La durabilidad de la madera es muy elevada, pero varía mucho en función de las Condiciones ambientales. Puede durar siglos enterrada, expuesta a la intemperie, sumergida en el agua o en el interior seco de una construcción. Pero la misma especie de madera expuesta a un ambiente o condiciones de puesta en obra desfavorable puede desaparecer en uno o dos años sin dejar rastro. La importancia del grado de humedad, existente en el lugar de ubicación de la madera, ha definido las clases de riesgo para las mismas; riesgos al estar relacionadas con la duración natural de las especies como con las labores de tratamiento protector. Estas clases de riesgos se recogen en la norma UNE EN-335-1/92.
Clase de riesgo 1
Madera situadas protegidas de la intemperie, y con un contenido de humedad de la madera inferior al 20%. No hay riesgo de ataque por hongos y los ataques por insectos sólo ocasionalmente. Ejemplos de esta clase de riesgos: parquet, escaleras, entarimados, puertas de interior, viguería, recubrimiento de madera en interiores, etc.
Clase de riesgo 2
Maderas protegidas de la intemperie y en los que ocasionalmente se dan grados de humedad ambiental elevados. El contenido de humedad puede sobrepasar ocasionalmente el 20% en parte o en toda la pieza. Existe riesgo de ataque por hongos, cromos, xilos; el riesgo de ataque de insectos similar ante la clase 1. Ejemplos: maderas cercanas a desag? cubiertas, armaduras de tejado, estructura de piscina cubierta, etc.
Clase de riesgo 3
Maderas que se encuentran al descubierto (a la intemperie o en interior), puesta en contacto con el suelo y están sometidas a una humidificación frecuente. El contenido de humedad de la madera puede sobrepasar el 20%. El riesgo de ataque de hongos cromófagos o xilófagos es más marcado que el de la clase de riesgo 2. El riesgo de ataque de xilófagos insectos es similar al de la clase uno. Ejemplos: Carpintería de exterior, revestimientos exteriores, puertas, pórticos, puentes, etc.
Clase de riesgo 4
Maderas en contacto con el suelo o con agua dulce y la humedad superan permanentemente el 20%. Existe riesgo permanente de pudrición, de ataque de termitas. Ejemplos: postas, pilares, empalizadas, embarcaderos de agua dulce etc.
Clase de riesgos 5
Maderas en contacto permanente con el agua salada. El contenido de humedad de la madera es superior al 20%. Además de los riesgos de ataque de la clase 4 se añade el de los xilófagos marinos. Ejemplos: construcciones en agua salada (muelles, pantanales), embarcaciones de ribera, etc.
BIBLIOGRAFIA Santos Villacián Angulo. Molinos (Teruel): Patologías y protección de la madera, A. López de Roma del libro la madera en la conservación y restauración del Patrimonio cultural: Patología de la madera, J. A. Rodríguez Barreal, Edita Mundi-Prensa: Biblioteca Atrium de Carpintería Océano/Centrum: El recetario industrial. Hiscox-Hopkins, Gustavo Gili, México: Estructuras de madera. Diseño y cálculo. AITIM: El hombre y la madera. Basajaun Madreselva. Edita Integral.
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